Evita la tabla de cortar de plástico
Prioridad alta
Qué evitar: tablas de polietileno o polipropileno, sobre todo cuando ya están muy marcadas por el cuchillo.
En qué se basa: un estudio de la Universidad Estatal de Dakota del Norte publicado en Environmental Science & Technology (2023) estimó que una persona puede ingerir entre 14,5 y 79,4 millones de microplásticos al año por cortar sobre tablas de plástico; en peso, de 7,4 a 50,7 gramos. Cortar zanahorias soltaba más partículas que cortar en vacío. Fuente
Para ser justos: en ese mismo estudio, la tabla de madera soltó más partículas en peso, aunque de madera, no de plástico. Y la prueba preliminar de toxicidad de los microplásticos de polietileno no mostró efectos en células de ratón. La razón para cambiar es reducir la ingesta de plástico, no que la madera no suelte nada.
Higiene, el gran debate: los estudios de la Universidad de Wisconsin (años 90) encontraron que las tablas de plástico muy rayadas eran imposibles de limpiar y desinfectar a mano, mientras que la madera usada se comportaba casi igual que la nueva. Tras limpiar a mano, recuperaban más bacterias de la superficie de plástico usada que de la de madera. El plástico sí se limpia bien en el lavavajillas. Fuente
Alternativa: madera maciza.
A favor: menos microplásticos en la comida, buena higiene con lavado normal y cuida más el filo del cuchillo.
En contra: no va al lavavajillas, hay que secarla bien y aceitarla de vez en cuando, y pesa más.
Qué buscar al comprar: madera maciza de una pieza o de testa, de especies duras (olivo, arce, haya, nogal), sin barnices. Ojo con el bambú: suele ir laminado y pegado con resinas. Aceite mineral alimentario para mantenerla.
Última revisión: 15 de octubre de 2026
Corrección del 15 de octubre de 2026: los estudios de higiene se atribuían por error a la Universidad de California en Davis; se hicieron en la Universidad de Wisconsin.