Evita la sal marina si quieres menos microplásticos
Por precaución
Qué evitar: la sal marina, si quieres reducir los microplásticos que tomas con la sal.
En qué se basa: un estudio de la Universidad Nacional de Incheon (Corea del Sur) publicado en Environmental Science & Technology (2018) analizó 39 marcas de sal de 21 países y encontró microplásticos en 36. Había más en la sal marina, después en la de lago y menos en la de roca, porque la sal marina refleja el plástico que hay en el mar. Fuente
Para ser justos: la cantidad de microplásticos que se toma con la sal es pequeña comparada con otras fuentes, como el agua en botella de plástico o las bolsitas de infusión.
Ojo: sobre esto no hay evidencia científica sólida suficiente. Lo recomendamos igualmente por precaución, porque la sal marina refleja el plástico que hay en el mar, y la tomamos a diario. Cuando éramos pequeños, los biberones con bisfenol A tampoco tenían estudios que demostraran su riesgo; hoy sí los hay y están prohibidos. Creemos que es probable que pase lo mismo con mucho de lo que es plástico, se calienta o toca lo que comemos. Cómo lo decidimos.
La alternativa
Sal de roca o de mina
A favor: en ese estudio era la que menos microplásticos tenía, y cuesta lo mismo.
En contra: no es libre de microplásticos, solo suele tener menos.
Qué buscar al comprar: en el envase, «sal de roca», «sal de mina» o «sal gema».
Última revisión: 15 de octubre de 2026