Controla el polvo, sobre todo si hay bebés
Prioridad media
Qué evitar: dejar que el polvo se acumule, barrer en seco o quitar el polvo con plumero (lo levantan al aire en vez de recogerlo).
En qué se basa: el polvo de casa actúa como depósito de las sustancias que sueltan muebles, suelos, aparatos electrónicos, cosméticos y productos de limpieza. Un metaanálisis de 26 estudios publicado en Environmental Science & Technology (2016) encontró 45 sustancias potencialmente tóxicas en el polvo doméstico; los ftalatos eran las más abundantes, seguidos de fenoles, retardantes de llama, fragancias y PFAS, y muchas compartían toxicidad reproductiva o endocrina. Fuente
Los niños pequeños son los más expuestos, porque gatean, juegan en el suelo y se llevan las manos a la boca. Los datos son de Estados Unidos, donde algunas normas son distintas, pero las mismas familias de sustancias están presentes en los hogares europeos.
Qué hacer:
Aspirador con filtro HEPA, que retiene las partículas finas en lugar de devolverlas al aire.
Fregar el suelo y quitar el polvo con un paño húmedo.
Lavarse las manos (y lavárselas a los niños) antes de comer.
Ventilar a diario y dejar los zapatos en la entrada.
Pros y contras:
A favor: son hábitos casi gratis que reducen la exposición a muchas sustancias a la vez.
En contra: el aspirador con HEPA cuesta algo más, y el filtro hay que limpiarlo o cambiarlo según el fabricante.
Qué buscar al comprar: un aspirador con filtro HEPA certificado (idealmente H13) y depósito que se vacíe sin levantar nube de polvo.
Última revisión: 15 de octubre de 2026