Evita los estropajos y las bayetas sintéticos
Prioridad media
Qué evitar: estropajos y esponjas sintéticos (poliéster, poliuretano, nailon) y bayetas de microfibra para la vajilla.
En qué se basa: un estudio de la Universidad de Bonn publicado en Environmental Advances (2026) comprobó que todas las esponjas analizadas pierden material con el uso y sueltan microplásticos: entre 0,68 y 4,21 gramos por persona al año, según el tipo. La esponja con menos plástico (15,9 %) soltó bastante menos que la que tenía más (59,3 %). Fuente
Para ser claros: ese estudio midió lo que acaba en el desagüe, no lo que se queda en los platos. Que el estropajo deja partículas sobre la vajilla, con agua caliente y fricción, es razonable, pero no está medido. Por eso la prioridad es media: es un cambio barato y sencillo, no urgente.
Alternativa: fibras naturales o celulosa.
A favor: estropajo de luffa o de fibra de coco, cepillo de madera con cerdas vegetales, esponja de celulosa y bayeta de algodón o celulosa. Sueltan mucho menos plástico y se pueden compostar.
En contra: algunas duran menos o raspan distinto. Para la suciedad muy pegada, un estropajo de acero inoxidable (no en antiadherentes).
Qué buscar al comprar: que indique 100 % celulosa, luffa o coco. Muchas esponjas «ecológicas» siguen llevando una capa abrasiva de plástico: fíjate en la composición.
Última revisión: 15 de octubre de 2026